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A las ruinas de Itálica

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A las ruinas de Itálica

Estos de pan llevar campos agora
fueron un tiempo Itálica, este llano
fue templo; aquí a Teodosio, allí a Trajano
puso estatuas su patria vencedora.

En este cerco fueron Lamia y Flora,
llama y admiración del vulgo vano;
en este cerco el luchador profano
del aplauso esperó la voz sonora.

¡Cómo feneció todo! ¡Ay! Mas seguras,
a pesar de fortuna y tiempo, vemos
estas y aquellas piedras combatidas;

mas, si vencen la edad y los extremos
del mal piedras calladas y sufridas,
suframos, Amarilis, y callemos.

Francisco de Medrano